Todo para Emprender                 Todo para PYMEs                 Todo para iniciar tu Empresa                 Todo para iniciar tu Idea                 Todo para iniciar tu Proyecto
Inicio Eventos Videos Blogs Twitter de Emprendaria
Twitter
Facebook de Emprendaria
Facebook
              
Liderazgo   \\


Boletín Emprendaria
Suscríbete a nuestro boletín completamente gratis y se un líder actualizado

(Correo electrónico)

Blog
Lo que NO se debe hacer

Un auto Renault (Parte 1)

Blog
De cero a millones

Cuatro leyes de los negocios a considerar para enfrentar la crisis

Blog
La pluma del Emprendario

El sentido del timing

Twitter de Emprendaria
Síguenos momento a momento

ANTE LA CRISIS: LA INFORMACIÓN, VALOR AGREGADO

Las crisis son la mejor oportunidad de demostrarnos de qué estamos hechos. Las crisis son momentos de oportunidad, de innovar, en vez de quedarnos en la inamovilidad, lamentándonos de las circunstancias


por: DIFUNET *

Mientras para unos la crisis se convierte en búsqueda de culpables, consume energía y en un pretexto más para quejas e inamovilidad, para otros es el motor ineludible que estimula su creatividad, los impulsa a la acción y destierra para siempre la mentalidad de dependencia y subordinación para sustituirla por la de colaboración, participación y compromiso.

En una vieja fábula, un anciano sabio que ilustra a un aprendiz pasa por un pueblo pobre en el que una familia llena de carestías le dice que sobrevive precariamente gracias a una famélica vaca. El sabio toma nota y, más tarde, le indica categóricamente al joven aprendiz arrojar la vaca de la familia hacia un precipicio. El joven escandalizado le pregunta el por qué, el sabio sólo contesta que ya lo verá y prosiguen su camino.

Al paso de unos años, el joven aprendiz acude nuevamente al pueblo y en el camino desconoce todo el umbral, pues está lleno de flores, verdea y se ve un alegre movimiento de personas ocupadas en muchas actividades. Asombrado, llega hasta donde vivía la familia propietaria de la vaca inmolada. El jefe de familia le explica entonces que al verse sin la vaca tuvieron que hacer muchísimas cosas que antes no hacían porque no sabían que poseían esas capacidades y no veían la necesidad de modificar cómo estaban viviendo, pues esperaban que la ayuda viniera de fuera .El aprendiz entonces se convirtió en sabio.

Acción: la palabra clave

Ante las crisis siempre hay una resistencia al cambio, pero éste se convierte en ineludible. Entonces hay que tomar una decisión. Siempre consiste en una decisión que se ejerce en una capacidad humana que es la voluntad. ¿Qué hubiera pasado si en vez de empezar a crear la prosperidad que encontró el aprendiz, los dueños de la vaca hubieran desperdiciado el tiempo en hacer unas gráficas, juntar evidencias y desentrañar el misterioso caso de la vaca desbarrancada? Suena ocioso, pero eso hemos venido haciendo en tiempos de crisis.

Lo más urgente es entrar en acción, poner manos a la obra. Acción es la palabra clave, ya sea con iniciativa o con una planeación que no consuma más allá del tiempo estrictamente necesario para generar un plan "A" y un plan "B"; detallar qué sabemos, qué podemos y por dónde vamos a comenzar a crear nuestro propio universo de prosperidad. Los casos de éxito en este sentido están perfectamente documentados, y las experiencias disponibles. También los jóvenes aprendices se han convertido en sabios y son el puente que permite la intercomunicación de aquellos que lo han intentado y logrado.

La crisis ha impulsado a decidir convertirse en emprendedores. Así, debemos determinar cuáles son nuestras fortalezas y cuales nuestras limitaciones o determinaciones (costos, logística, facilidades de gestión, etcétera). Este proceso va acompañado de una voluntad férrea, de una decisión inquebrantable y una flexibilización de los esquemas de pensamiento, pues es lógico cometer errores y como dicen los corredores de autos: "A failure in the pits, is a sucessful in the dep."

Cuando ya tenemos el "Cómo se hace" de un determinado producto o servicio y lo hemos conseguido con base en nuestra experiencia, en una planeación meticulosa y una creatividad ingeniosa, ocurre que parece no tener el impacto en los consumidores posibles y probables que nuestra planeación arrojó. En tiempos de crisis el servicio es un insumo valioso, pues depende de la voluntad de hacer lo mismo, quizá, que otros, pero mejor, más útil, más benigno),

Informar es servir

Aquí viene a cuento el viejo y mexicanísimo refrán: "A la gallina no le basta poner el huevo, también tiene que saberlo cacarear", pues si el emprendedor novicio no informa a sus potenciales clientes o consumidores de la oferta que realiza, la idea y la empresa creada se convierte en otra buena idea flotando en el espacio.

El mercado potencial tiene que ser servido, el servicio que se ofrece tiene que estar a la mano y a la disposición u otro cubrirá ese espacio que está vacío. No obstante, tan poco productivo como invertir el tiempo en el por qué se cayó la vaca al precipicio, resulta que el productor de leche, por ejemplo, se convierta en jefe de prensa de la vaca, de la leche y de los envases, cuando podría seguir innovando en cómo entregar la leche más rápido, más saludable y a menor costo. Esa es su función, no debe distraerse. Otros más, se han encargado de ser los juglares de su innovación, han investigado el cómo, cuándo, dónde y por qué tiene sus conveniencias usar o consumir ese producto y no otro. La inversión es mínima y debe formar parte de la planeación del nuevo empresario, pues informar es mucho más económico que anunciar y el anuncio tiene algo de truco, algo que el consumidor puede o no aceptar, pero la información acude directamente a la razón, a la inteligencia y por ende al convencimiento.

Convertir a los clientes en expertos en nuestro producto es también una forma de ofrecerles el servicio, de hacerlos saber que el costo de compra de nuestra oferta es una inversión que redundará en beneficios reales. La crisis se diluye ante la certeza de que los dividendos están en la mera opción de nuestro producto o servicio y no de otro.

La información en tiempos de crisis y apoyo para los nuevos negocios, para las ideas extraordinarias e innovadoras, zanjaran la resolución de la crisis para que ésta no devenga en lo que los economistas llaman "crack" o caída súbita y estrepitosa. Pero consiste en una decisión, en el ejercicio de una voluntad para responsabilizarse por la propia prosperidad y generar el cambio haciendo de la crisis el campo fértil de las oportunidades.

En México, la palabra crisis es remitida de inmediato al riesgo, el peligro, el ya nos amolaron. Es decir, somos dados a ver el lado negativo de las cosas y nos paralizamos ante la incertidumbre de lo que vendrá. Pero un momento crítico, a la vez que una grave amenaza, puede convertirse también en una gran oportunidad; brinda la ocasión de demostrarnos de qué madera estamos hechos.
Los chinos, por ejemplo, tienen su propia definición de la palabra crisis y para ellos posee dos significados: peligro y oportunidad. Así, podemos decir que la crisis es un momento de cambio o ruptura para tomar una decisión sobre cuál camino escoger: el del peligro o el de la oportunidad.

El célebre compositor y músico de jazz estadounidense Duke Ellington, decía: "Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe". Cuánta razón tenía, lo mismo que el constructor de autos Henry Ford cuando sentenciaba: "La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos".

Este es un momento de crisis, un momento de oportunidad.

 

Fecha: 11-9-09



Los problemas son oportunidades para demostrar lo que se sabe



LA VAQUITA

Un maestro samurai paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vió a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar.

Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de realizar visitas, conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que obtenemos de estas experiencias.

Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes: una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado.

Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó:

"En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco, ¿cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí?"

El señor calmadamente respondió: "amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y así es como vamos sobreviviendo."

El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidió y se fue. En el medio del camino, volteó hacia su fiel discípulo y le ordenó:

"Busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújela al barranco."

El joven espantado vió al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Mas como percibió el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden. Así que empujó la vaquita por el precipicio y la vió morir.

Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel jóven durante algunos años.

Un bello día el joven agobiado por la culpa resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos.

Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín.

El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allá, fue recibido por un señor muy simpático. Preguntó por la familia que vivía allí hacia unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí. Espantado el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hacía algunos años con el maestro.

Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita) : "¿Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida?"

El señor entusiasmado le respondió:

"Nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora.

La moraleja samurai nos dice:

"Todos nosotros tenemos una vaquita que nos proporciona alguna cosa básica para nuestra sobrevivencia, la cual convive con la rutina y nos hace dependientes de ella, y nuestro mundo se reduce a lo que la vaquita nos brinda".

Tú sabes cuál es tu vaquita, no dudes un segundo para empujarla por el precipicio. ¡Llegó el momento de pasar a la acción y salir de la rutina cuanto antes!

 

* Difunet es una Consultoría que ofrece Estrategias Globales de Comunicación a empresas, personalidades, entidades o instituciones de la actividad económica, pública o social que adolecen de un staff de prensa permanente y que tienen la necesidad de difundir noticias y documentos, convocar y atender a los medios de comunicación en eventos concretos, tales como el lanzamiento de un producto; la firma de un importante acuerdo o proyecto, la divulgación de un discurso o declaración política y más. La agencia Difunet está compuesta por un equipo de profesionales de las ciencias políticas, sociología, información, relaciones públicas, diseño y producción publicitaria. Contacto: E-mail: info@difunet.info E-mail: difunet@gmail.com Tels: 5521-4229; 3093-1623; 1043-4492  
www.difunet.com  

Compartir esta nota en las redes sociales
Nosotros Contáctanos Políticas